El agua de red de nuestra ciudad cuenta con los controles de calidad correspondientes y un adecuado proceso de potabilización, lo que la hace segura para consumo humano. Los niveles de cloro que presenta son los que corresponden para garantizar su calidad. Llevando a cabo una correcta limpieza de nuestros tanques de agua domiciliarios, podemos mantener el tratamiento para consumir un producto óptimo y sin riesgos de contaminación.